Equipo Premezclado
Publicado el 2026-09-14
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Cotizar mi ensayoPedir «hormigón para una losa» no es especificar nada. Es pedirle a la planta que adivine. Cuando llamás a dos hormigoneras con esa frase, cada una te cotiza lo que cree que necesitás, con su resistencia, su asentamiento y su tamaño de piedra, y después las cifras no se pueden poner una al lado de la otra. Especificar es fijar por escrito un puñado de datos que convierten un pedido vago en un producto que se puede fabricar, controlar y, si hace falta, reclamar.
Esta guía repasa esos datos uno por uno, dice quién tiene que definir cada uno y cómo escribirlos para que cualquier hormigonera del país los entienda igual.
En resumen: Un pedido bien especificado lleva la clase de resistencia (por ejemplo, Clase C25), el asentamiento, el tamaño máximo del agregado, la edad a la que se controla la resistencia, el volumen y el lugar y forma de colocación. La clase y el agregado los fija quien proyecta la estructura; el asentamiento se acuerda con quien coloca; el volumen y el lugar los das vos.
Por qué importa escribirlo
El hormigón premezclado se vende como un producto con propiedades, no como una mezcla de materiales. La planta se compromete a entregar lo que figura en el pedido y en el documento de entrega de cada camión. Si en el pedido sólo dice «hormigón», no hay contra qué comparar lo que llegó: ni la resistencia, ni la consistencia, ni el tamaño de la piedra. Y cuando algo sale mal, la discusión se reduce a palabra contra palabra.
Escribirlo también protege a la planta. Una hormigonera seria prefiere un pedido completo porque sabe qué tiene que dosificar y evita que después le reclamen por algo que nunca le pidieron.
Dato 1: la clase de resistencia
En Uruguay la resistencia del hormigón se designa por clase: C20, C25, C30. Así la escriben los pliegos de compra pública, que piden «hormigón premezclado C25», y así la cotizan las plantas. El número indica la resistencia característica a compresión en megapascales (MPa) que se espera del material: una Clase C25 corresponde a 25 MPa. Lo explicamos con más detalle en la guía de las clases.
Tres cosas a tener en cuenta:
- La clase la define quien calcula la estructura, no el vendedor ni el que coloca. Está en los planos o en la memoria del proyecto.
- Escribí la clase completa, con la letra: «Clase C25». Un «25» suelto se presta a confusiones.
- No la bajes para ahorrar. Una clase inferior a la del proyecto no es una variante más barata del mismo producto: es otro producto que la estructura no fue calculada para recibir.
La norma que las plantas y los pliegos citan para el hormigón es la UNIT 1050, del Instituto Uruguayo de Normas Técnicas. Es una norma de pago; en esta guía no le atribuimos requisitos puntuales porque no los reproducimos aquí. Si tu proyecto la cita, tu técnico sabrá qué exige para tu caso.
Dato 2: el asentamiento
El asentamiento mide qué tan fluido llega el hormigón. Se controla con el cono de Abrams: se llena un molde con forma de cono truncado, se retira hacia arriba y se mide cuánto baja la masa. Un asentamiento bajo es una mezcla seca y firme; uno alto, una mezcla que corre.
No hay un asentamiento «correcto» en abstracto. Depende de cómo se va a colocar:
| Situación de obra | Qué suele pedir la colocación |
|---|---|
| Losa que se descarga directo desde la canaleta del camión | Consistencia media, fácil de extender y vibrar |
| Hormigón que va a bomba | Una mezcla pensada para bombear, que la planta ajusta al saber que hay bomba |
| Elementos con mucha armadura o secciones angostas | Mayor fluidez, idealmente conseguida con aditivos y no con agua |
| Pavimentos o contrapisos que se reglean a mano | Consistencia más firme |
El asentamiento se acuerda entre quien proyecta y quien coloca, y se escribe en el pedido. Si el camión llega con otra consistencia, lo que no se hace es agregarle agua en obra: eso cambia la resistencia. Lo explicamos en la guía sobre el agua añadida.
Dato 3: el tamaño máximo del agregado
Es el tamaño de la piedra más grande de la mezcla. Importa por dos razones: el hormigón tiene que pasar entre las barras de la armadura y llenar el encofrado sin dejar huecos, y si va a bomba, la piedra tiene que pasar por la tubería.
El proyectista lo define según el espesor del elemento y la separación de las barras. Si no figura en los planos, preguntalo antes de pedir; no lo decidas por el precio.
Dato 4: la edad de control
La resistencia del hormigón no está completa cuando llega a la obra: se desarrolla con los días. La edad de referencia habitual para comprobarla es 28 días. Si tu proyecto necesita otra edad (por ejemplo, porque hay que desencofrar o cargar antes), tiene que figurar en el pedido, porque cambia la dosificación.
Dato 5: el volumen
Se pide en metros cúbicos (m³), calculado sobre medidas reales del encofrado y no sobre planos viejos. Conviene sumar un margen razonable por pérdidas y por irregularidades del fondo; tu técnico o el maestro de obra lo estiman según el tipo de elemento. Pedir de menos obliga a un viaje extra con la obra a medio hacer; pedir de más es pagar hormigón que termina tirado.
Para una primera cuenta podés usar la calculadora de hormigón, y después contrastarla con el cómputo del proyecto.
Dato 6: el lugar y la forma de colocación
La planta necesita saber:
- Dirección exacta de la obra, con las esquinas o referencias que se usan en tu localidad o barrio.
- Cómo se descarga: canaleta directa, bomba pluma, bomba estacionaria o carretillas.
- Qué elemento se hormigona: losa, cimientos, contrapiso, muros.
- Fecha y hora deseadas, y si hay restricciones de horario en tu calle.
- Condiciones especiales: tiempo de viaje largo, frío intenso, necesidad de retardar o acelerar el fraguado.
Con esa información la planta decide si hace falta un aditivo, cuántos camiones mandar y con qué intervalo.
Cómo queda un pedido completo
Un pedido que cualquier hormigonera entiende igual se ve más o menos así: «Hormigón premezclado Clase C25, asentamiento acordado para colocación con bomba, tamaño máximo del agregado según planos, control a 28 días, volumen estimado en m³, obra en tal dirección, descarga con bomba estacionaria, colocación el martes por la mañana». Con esa frase, dos cotizaciones ya se pueden comparar de verdad.
Quién define cada dato
| Dato | Quién lo fija | Dónde queda escrito |
|---|---|---|
| Clase de resistencia | Proyectista de la estructura | Planos y memoria |
| Tamaño máximo del agregado | Proyectista | Planos o especificaciones |
| Asentamiento | Proyectista y quien coloca, de común acuerdo | Pedido a la planta |
| Edad de control | Proyectista | Especificaciones |
| Volumen | Director de obra o maestro, sobre medidas reales | Pedido a la planta |
| Lugar, fecha y forma de descarga | Vos, como comprador | Pedido y confirmación de la planta |
Si te falta alguno de los datos que corresponden al proyecto, no los inventes al teléfono. Pedíselos a quien firmó los planos. Y cuando tengas todo, podés pedir cotizaciones con la especificación completa.
Seguí leyendo: Clases C20, C25 y C30: qué significa cada una y cómo se piden, Qué clase de hormigón pedir para cada parte de la casa y Cómo comparar cotizaciones de hormigón sin caer en trampas.
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